La placa base Asus Immensity integra una GPU ATi Juniper, la que encontramos en las 5700 Series.
La GPU utilizada en este prototipo de placa base tiene los valores de la ATi 5770, desde mi punto de vista una de las mejores opciones en calidad/precio del mercado. La placa utiliza el chipset Intel X58, con lo que es compatible con los Intel Core i7-900 Series de gama más alta.
Un aspecto a destacar de este modelo, el cual se desconoce si se comercializará en un futuro, es que incluye varios puertos PCI-Express con los que se pueden añadir tarjetas gráficas a mayores. Ésto permitiría montar un CrossFireX de dos ATi 5770 con una sola tarjeta, pues la integrada haría las veces de segunda. Por supuesto también se puede extrapolar a un CFX de tres tarjetas.
Las placas base con gráficas integradas llevan utilizándose varias décadas, hasta que llegó un punto en el que se empezó a necesitar una potencia superior en el aspecto gráfico que en el resto del equipo. Entonces empezó a ser un componente independiente, hasta ahora que es uno más de la familia.
Los fabricantes han continuado desarrollando sus placas base con gráficas integradas, pero en la inmensa mayoría de ocasiones son GPU poco potentes y muy básicas. En el caso de la Asus Immensity pretende aunar el uso de un procesador de lo más potente del mercado, un i7, con una gráfica de gama media-alta, la 5770 que aunque rinda fantásticamente en cualquier entorno, está claro que hay modelos por encima de ella.
Esta placa es un concepto y hay que tratarlo como tal. Si finalmente se comercializase habría que estudiar detenidamente las ventajas (o inconvenientes) de una placa como ésta con una gráfica como la 5770, puesto que el calor generado es importante y ha de tenerse muy en cuenta.






Entradas (RSS)